El mundo estaba de cabeza, una legión de muertos, demonios y seres abismales, marcha por los pueblos  desmando la población, uno a uno los pueblos caen en sus manos.


A unas horas del palacio, una pequeña ciudad resiste la invasión, el país de la bruma o brumosos como ellos se hacen llamar, son un pueblo ancestral con tradiciones muy arraigadas. Los brumosos son una raza de gatos atigrados grisáceos, se asentaron en los paramos del sur. Este lugar les ofrecía un refugio natural, todo el tiempo estaba una bruma tan intensa que no podías ver ni tu propia nariz, nunca se desvanecía, pero al contrario hay días en los que paresia mas intensa. Gracias a esto pudieron construir el Gala "La joya en lengua burda", una ciudadela destinada a ser un vinculo con el mundo de los espíritus, los antepasados le podían hablar con mas fuerza dentro del Gala. Dirigida por la Chaman Alisa "La gran madre", a su corta edad los espíritus la llamaron para su entrenamiento, despertando sus ojos carmesí a muy corta edad, un caso raro para su pueblo, pues, por lo general se despertaban a una edad adulta.


Un día  más amanecía y los espíritus se mantenían inquietos por mas que intentaba Alisa hacer contacto con ellos, solo habían pequeños chispasos, palabras que no se podían entender.


"Esto no es bueno madre" dijo un aprendiz, "Tienes razón, habla con Radztla pídele que lleve a sus hermanos y hermanas a los limites nuestro pueblo y que se preparen, algo se acerca, ¿Qué? no lo se, los espíritus no me dicen nada" Dijo Alisa, el aprendiz salio corriendo por la gran sala de la sabiduría, entrando a un pasillo muy estrecho perdiéndose a los pocos segundos.


Radztla es un gato maduro, atigrado de color gris con un mechón blando sobre su ojo izquierdo, posee un par de ojos amarillos, nacido en cuna humilde, forjo su destino como un chaman guardián demostrando su gran valor. 

La madre Alisa lo descubrió cuando un Xabrandred se aventuro y se adentro mucho en la bruma, logrando escabullirse lo mas posible, hasta llegar a un pequeño claro donde Radztla y varios niños jugaban. El Xabrandread una criatura escamosa como la de un lagarto, cuadrúpedo,cola larga espinuda, garras muy afiladas y colmillos muy afilados como dagas. La criatura se arrojo contra los pequeños mininos, su hambre lo impulso impulso a adentrarse en la bruma n busca de comida y la encontró, l Xabrandred ataco rápido al ver a los pequeños no se lo penso, atrapo aun gatito por el cuero lo iba a matar, al ver eso Radztla se tiro sobre el tecleando tan fuerte  como pudo, mandándola lejos de los pequeños, el joven gatito les grito a sus amigos que corrieran mientras la criatura fijaba a el como su objetivo al pequeño minino. Gracias a esto les daría tiempo de correr y salvarse. Una batalla dispareja pensó, la criatura atacaba con furia al pequeño, el no era rival, sus golpes eran demasiado débiles para causar un daño considerable, pero estaba satisfecho, salvo la vida de sus amigos, lo demas ya no importaba.

Pero aun así no se iva a dar porbencido, hacia todo lo posible por esquivarlo y acertar uno que otro golpe, pero no fue suficiente, la creatura lo rumbo de una tacleada en su costado al piso, colocando su garra sobre el gatito para por fin darle una gran mordida y poder devorarlo con calma. La creatura empezó a jugar con el un rato se deleitaba el poder comer algo tan tierno. Después de un rato y que el pequeño ya casi no se movía, saco sus garras encajandoselas poco a poco, el pequeño sintió que la vida se le iba , abriendo las fauces el ser se preparó para por fin devorarlo. Un líquido rojo corría por los ojos del pequeño minino el olor era inconfundible, era sangre el gatito se estaba bañando en sangre, su único consuelo eran sus amigos, de pronto la creatura fue jalado súbitamente hacia atrás, unos ojos rojos fulgorosos miraban al gatito "¿Te encuentras bien? ¿Donde te lastimó" se escucha que repetían, "creo que estoy bien" contesto Radztla, "¡La creatura cuidado!" Grito Radztla, impresionante esa cosa aún tenía fuerzas y con ganas de pelear el festín lo valía, Alisa se dió la vuelta furiosa "¡Nadie toca a mis hijos!" Y esa cosa se atrevió a entrar a la bruma y peor aún lastimar a uno de sus niños. Le dió un zarpazo que le bolo la mandíbula de un solo golpe y dió una gran mordida en la yugular partiendo el cuello de la bestia, ese ser callo como si se tratase de un saco muy pesado inerte en la tierra. Alisa se regreso a ver cómo estaba su minino, un par de ojos carmesí veían al gatito, "¿No tienes miedo ?" Son pocos los que me ven con mi Lux y no se atemorizan.

Desde aquel momento Alisa lo entreno personalmente, su valor era maravilloso, de él se forjo un gran guardian.




 

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